El INDEC actualizó la canasta de productos para medir la inflación

 

 

Desde enero, el organismo utilizará una estructura de consumo más reciente para calcular el Índice de Precios al Consumidor. La modificación ajusta las ponderaciones de los rubros, pero los especialistas estiman que el impacto sobre la inflación será acotado.

Tras cerrar 2025 con la inflación anual más baja de los últimos ocho años, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) implementará desde enero una actualización en la canasta de bienes y servicios que utiliza para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El nuevo indicador se difundirá por primera vez el martes 10 de febrero y reemplazará la metodología basada en patrones de consumo de hace más de dos décadas.

Según informó el organismo, el principal cambio es la incorporación de los datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en lugar de la ENGHo 2004 que se venía utilizando hasta ahora. Esta modificación busca reflejar hábitos de consumo más actuales y ajustar el peso relativo de cada rubro dentro del índice.

Desde el área de Comunicación del INDEC evitaron brindar detalles técnicos adicionales y señalaron que “todas las consultas técnicas sobre el nuevo IPC se resolverán en una reunión a la que se convocará a todos los periodistas”, indicaron ante una consulta de Chequeado.

El IPC mide la evolución de los precios de bienes y servicios de consumo final utilizados por los hogares, las instituciones sin fines de lucro y las unidades del gobierno. No incluye impuestos, aportes jubilatorios, pago de préstamos ni la compra de viviendas. A partir de la información de la ENGHo, el INDEC define qué productos integran la canasta y cuánto pesa cada uno en función del gasto promedio de los hogares.

Con la nueva metodología, se modifican de manera significativa las ponderaciones. El rubro Alimentos y Bebidas no alcohólicas baja del 26,9% al 22,7%, mientras que Prendas de Vestir y Calzado pasa del 9,9% al 6,8%. En sentido contrario, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles sube del 9,4% al 14,5%, y Transporte aumenta del 11% al 14,3%. Esto implica que, a partir de ahora, los aumentos en tarifas y alquileres tendrán una incidencia mayor en la inflación que con la canasta anterior.

El INDEC explicó en una gacetilla que la fecha de implementación responde a recomendaciones técnicas de la Dirección Nacional de Estadísticas de Precios, entre ellas la posibilidad de facilitar comparaciones interanuales al aplicar el nuevo índice desde el inicio del año calendario. La actualización del IPC también fue un requerimiento del Fondo Monetario Internacional, que en un informe de agosto señaló la necesidad de que la Argentina “refleje mejor los cambios estructurales en los patrones de costos y mejorar la calidad de los datos”.

En cuanto al impacto concreto sobre la inflación, los especialistas coinciden en que las diferencias serían acotadas. Martín González-Rozada, economista y director de la Maestría en Econometría de la Universidad Torcuato Di Tella, afirmó que “son cambios lógicos en el patrón de consumo de la población y que la nueva canasta los tomará en consideración”, y agregó: “Existe una percepción generalizada de que esta actualización hará que el IPC y la inflación sean muy diferentes, pero no es el caso, los valores son muy similares”.

En un informe, González-Rozada estimó que, si se hubiera aplicado la ENGHo 2017-2018 durante 2025, la inflación anual habría sido del 33,6%, frente al 31,5% oficial, una diferencia inferior a un punto porcentual. Además, señaló que la nueva canasta incorpora bienes y servicios que no se relevaban anteriormente, como el streaming o el café en cápsulas.

En la misma línea, el economista Gonzalo Carrera, de la consultora Equilibra, indicó que con los ponderadores actualizados la inflación de diciembre habría sido del 2,9% y que la inflación anual de 2025 se ubicaría en torno al 32,1%, apenas 0,6 puntos por encima del dato oficial. Según ese análisis, la inflación acumulada durante la gestión del presidente Javier Milei sería del 194,8% con la nueva canasta, contra el 186,2% medida con la anterior.

Por último, Florencia Fiorentin, investigadora de la Universidad Nacional de General Sarmiento y economista jefa de Epyca Consultores, advirtió que la actualización “llega parcialmente desfasada”, ya que se basa en datos previos a la pandemia. “Las modalidades de consumo y los estilos de vida cambiaron sustancialmente desde entonces”, señaló, aunque consideró necesario el ajuste luego de varios años sin modificaciones.

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