Alumno de 10 años hizo una broma sobre una amenaza de tiroteo

 

Un llamado al 911 alertó sobre un ataque armado en la Escuela N° 2 de Resistencia este jueves por la siesta. La Policía desplegó un operativo y luego confirmó que se trató de una broma realizada por un menor.

Un llamado al sistema de emergencias que advertía sobre un supuesto tiroteo en una escuela de Resistencia encendió todas las alarmas y obligó a desplegar un importante operativo policial, que finalmente derivó en un dato inesperado: la amenaza había sido realizada por un alumno de apenas 10 años. 

El episodio ocurrió este jueves cerca de las 15, cuando ingresó una comunicación al 911 en la que una persona que se identificó como «Juanjo López» advirtió que realizaría disparos contra la Escuela N° 2 «Raúl B. Díaz», ubicada en la intersección de las calles Colón y Ameghino.

Tras la alerta, efectivos de la Policía del Chaco se dirigieron de urgencia al establecimiento educativo para resguardar a estudiantes, docentes y vecinos, en un procedimiento que implicó el despliegue de recursos humanos y móviles en la zona.

La intervención incluyó entrevistas con autoridades de la institución y tareas de verificación dentro del edificio, en medio de la preocupación generada por la amenaza.

Minutos después, las primeras averiguaciones permitieron determinar que no existía un riesgo real. La amenaza había sido realizada en tono de broma por un alumno de quinto grado, de 10 años, quien tenía un teléfono celular oculto en su mochila. 

El dispositivo fue secuestrado y peritado en el lugar. Según confirmaron fuentes policiales, desde ese equipo se efectuó la llamada a las 14:56, coincidiendo con el registro en la central de emergencias.

Ante la situación, la directora del establecimiento se comunicó con la familia del menor, y su padre se presentó en la escuela para interiorizarse de lo ocurrido.

Desde la Policía remarcaron la gravedad de este tipo de hechos y advirtieron que el uso indebido del sistema de emergencias genera consecuencias reales, más allá de que se trate de una «broma».

Explicaron que cada llamada falsa implica la movilización de recursos que podrían ser necesarios en situaciones críticas, además de generar alarma social y afectar el normal funcionamiento de los servicios de seguridad. En ese sentido, insistieron en la necesidad de concientizar a niños y adolescentes sobre el uso responsable del 911, una herramienta clave para la atención de emergencias reales.

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