Con la reforma laboral en la mira, se reunió la mesa política de Milei

 

 

El círculo político de la Casa Rosada se encontró por primera vez en el año. Participó el ministro de Economía, Luis Caputo. Diferencias internas sobre cómo avanzar con las provincias y el apuro para pasar a la siguiente etapa de las reformas.

El proyecto de modernización o reforma laboral que impulsa la Casa Rosada será, por las próximas semanas, el centro de todas las negociaciones políticas del oficialismo. Fue esa la motivación que impulsó a que se reuniera por primera vez en el año la Mesa Política, la reunión de estrategia política de los principales funcionarios del Gobierno.

Se trató de un encuentro que duró algo más de dos horas y que fue presidido por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en su despacho de la planta baja de la Casa de Gobierno. La composición de la mesa la completaron el asesor presidencial, Santiago Caputo; la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el secretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.

La novedad de este caso fue que estuvo presente el ministro de Economía, Luis Caputo. El responsable del programa económico suele asistir en ocasiones puntuales y cuando la situación lo amerita. Este pareció ser el caso.

Y es que la reforma laboral tiene apartados que inciden sobre asuntos económicos como la recaudación tributaria. En ese caso particular, la baja de ciertos tramos del impuesto a las Ganancias para las sociedades incide en una baja de la recaudación que tiene efectos directos sobre la cantidad de dinero recaudado para la coparticipación. Esto es mirado de cerca por diversos gobernadores, quienes ya le hicieron saber a varios de los integrantes de la mesa chica que desearían poder acompañar la reforma, pero con ciertas concesiones en ese plano.

“Toto” estuvo la primera mitad de la reunión opinando principalmente sobre esa materia y fue el primero en irse. Los demás se quedaron repasando esa misma agenda y abordando otras medidas que no fueron reveladas a la prensa. Se supone que la Mesa Política fue creada para tratar asuntos y líneas de acción en estricta confidencialidad, y que de esos encuentros suele trascender poco y nada.

Ante la consulta de este medio con tres fuentes que participaron de la mesa chica, se puede percibir que en el Gobierno todavía no hay un acuerdo generalizado sobre cómo proceder con las negociaciones para los próximos días. Es decir, hay posiciones que indican que el margen que tiene la Casa Rosada para satisfacer el pedido de las provincias es mayor, mientras que otros buscan mostrar más intransigencia.

Compartir