Así despidieron a Ian Cabrera, el alumno asesinado por otro

 

 

Tras el velatorio, una multitud acompañó el cortejo fúnebre hasta el cementerio municipal de San Cristóbal. El tirador, de 15 años, fue trasladado a la ciudad de Santa Fe y el viernes irá a una audiencia. Es inimputable por su edad.

San Cristóbal está conmovida por el crimen de Ian Cabrera Núñez, el chico de 13 años al que un compañero de colegio mató a tiros de escopeta en el patio de la escuela Mariano Moreno. Anoche, la comunidad de la localidad santafesina salió a las calles a homenajearlo y pedir justicia y esta mañana lo despidió con profundo dolor. En tanto, el agresor -que tiene 15 años y no es imputable- pasó la noche en un lugar de resguardo al cuidado de su madre.

Pasadas las 10 de la mañana, el cortejo fúnebre partió de la sala donde fue velado Ian, en un emotivo recorrido hacia el cementerio local, en el que pasó por el Club Independiente -dónde jugaba la víctima del ataque- y por la iglesia, en la que se realizó un responso.

Por su parte, el atacante G.C. -su nombre no se publica por ser menor de edad- se encuentra desde antes del ataque bajo tratamiento psicológico. Ayer las autoridades santafesinas apuntaron en conferencia de prensa a un conflicto intrafamiliar como posible disparador del ataque y dijeron que atravesaba una situación «muy compleja».

El abogado que representa al agresor, Néstor Antonio Oroño, sostuvo en cambio que sufrió bullying en la escuela y que había atentado contra su vida. «No tenía signos de peligrosidad sino todo lo contrario es introvertido, pasaba mucho tiempo en la computadora y tenía pocos amigos», dijo.

 

Sin embargo, el fiscal regional de Rafaela, Carlos Vottero, puso en duda ambas versiones.

«Se han escuchado muchísimas versiones en todos los medios de parte de compañeros tanto de la víctima como del victimario, docentes y autoridades escolares, que no serían ciertas en relación a la evidencia que la fiscalía va recolectando. Sin descartar ninguna hipótesis, no podemos decir que el autor del hecho haya sido víctima de bullying ni de conflictos intrafamiliares. No nos consta. Habiendo transcurrido poco más de 24 horas, no tenemos evidencia de esta dos cuestiones», dijo en diálogo con Radio Mitre.

Anoche, mientras los vecinos de San Cristóbal encendían velas frente al colegio para recordar a Ian, el adolescente implicado en el ataque permaneció alojado en un establecimiento cuya ubicación es confidencial. Ni siquiera los otros internos saben que está allí.

Fuentes de la investigación indicaron a Clarín que esto responde a una protección legal contemplada en el proceso penal juvenil.

Al tratarse de un menor de edad, el caso se rige por una normativa especial. Incluso con la modificación de la ley -que baja la edad de imputabilidad a los 14 años, pero aún no entró en vigencia-, los menores imputables quedan sometidos a un proceso penal específico en el que las medidas adoptadas son de seguridad, y no punitivas como ocurre con los adultos.

La ubicación exacta del lugar de alojamiento es conocida únicamente por el Servicio Penitenciario, la fiscal a cargo del caso y la propia familia. Ni siquiera el resto de los funcionarios judiciales que intervienen en el caso la conocen. En una entrevista, el fiscal contó que se trata de un centro de asistencia ubicado en la ciudad de Santa Fe, al que fue llevado tres horas después del crimen de Ian.

«Se realizó audiencia donde intervino la fiscal de menores que trabaja en el caso, todas las partes han acordado que el menor autor de hecho permanezca alojado en ese lugar de encierro hasta la realización de la audiencia de atribución de cargos que se realizará el día viernes», amplió Vottero.

El joven se encuentra acompañado por su madre, quien oficia como referente afectiva y asume la responsabilidad legal en los términos que establece el Código Procesal Penal de menores.

Se trata de uno de los derechos que asisten al imputado en razón de su edad y son medidas similares a las que se tomaron con, por ejemplo, los implicados en el crimen de Jeremías Monzón, el chico que fue asesinado en una fábrica abandonada de Santa Fe.

Según relataron los testigos, el agresor cursaba tercer año en el turno mañana y jugaba al básquet en el club enfrente del colegio Mariano Moreno. A muchos les tomó por sorpresa su brutal ataque, cuando ayer disparó entre cuatro y cinco veces y mató a un compañero de 13 años, ya que lo definía como un chico tranquilo y buen alumno.

El parte médico de los heridos

Este martes se conoció un nuevo parte médico de los dos alumnos que fueron heridos durante el ataque, al ser alcanzados por los perdigones de los disparos de escopeta.

El chico de 13 años que había sido trasladado en código rojo por heridas en su cara y cuello cumple su primer día de internación en sala de Cuidados Especiales del Hospital de Niños Orlando Alassia, de la ciudad de Santa Fe. «Permanece clínicamente estable, se alimentó con buena tolerancia, sin dolor. Continúa internado con acompañamiento del equipo interdisciplinario del efector», detallaron fuentes médicas de Santa Fe.

En tanto, el paciente de 15 años sigue internado en el Hospital Regional Jaime Ferré, ubicado en la ciudad de Rafaela y su salud es estable. No tuvo complicaciones en sus lesiones y también es acompañado por un equipo interdisciplinario. El agresor bajo custodia policial a la espera de su traslado a la Justicia.

El Gobierno de la provincia de Santa Fe brindó este martes una conferencia de prensa donde dio detalles del «operativo interministerial de asistencia en la Escuela N° 40», el día después del asesinato del joven de 13 años por un disparo de un compañero de 15.

La secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Virginia Coudannes, contó que desde un primer momento el agresor fue detenido bajo custodia de la Policía provincial.

«La investigación está en proceso, por lo cual también comentaba que se hicieron entrevistas y requisas hoy se sigue, anoche hubo audiencia y se trabaja con equipos», explicó ante la prensa.

La funcionaria provincial señaló que debido a que aún no está en vigencia el nuevo Régimen Penal Juvenil, que estableció una baja de dad de imputabilidad, el caso estará dentro del marco normativo actual por el que el agresor es inimputable.

«Por lo cual luego de realizada las entrevistas, la fiscalía transitado acciones que tiene en agenda, se va a generar un trabajo en equipo de la medida de seguridad que se va a imponer y trasladar a la Justicia», sentenció.

Por su parte, Daiana Gallo Ambrosi, secretaria de Gestión Territorial Educativa del Ministerio de Educación de Santa Fe, señaló que el victimario no presentó «ningún alerta» dentro del ámbito educativo, y remarcó que es importante reflexionar como sociedad acerca del trágico hecho.

«Nosotros no teníamos dentro del legajo registro de nada, nunca intervención del equipo socio-educativo, se desenvolvía, hacía actividades con amigos, en la escuela muy bien académicamente. No había ningún indicio en principio en la escuela que podía pasar una situación así, por eso todos muy consternados y preguntándonos qué pasó», concluyó.

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